El misterioso caso de Elisa Lam


En 2013, la joven Elisa Lam había decidido emprender un viaje para conocer los Estados Unidos. Elisa era hija de inmigrantes chinos y vivía en Canadá con su familia. Acababa de terminar sus estudios universitarios y estaba a punto de irse a vivir con su novio.


Era una chica dulce, simpática y muy sociable. Antes de comenzar su nueva etapa, quería viajar. Fue así como llegó en 2013 a los Ángeles, donde se hospedó en un hotel económico y antiguo llamado Hotel Cecil.



Comenzó a pasear por las calles de Los Ángeles, siempre usando el transporte público, pues quería ahorrar dinero. Los empleados del hotel la describieron como una chica muy amistosa.


Pero a los pocos días, Elisa dejó de comunicarse con sus padres. Había desaparecido. En su habitación estaban sus pertenencias, pero no había rastro de la chica. Sus padres se movieron a Estados Unidos para investigar. Hicieron ruedas de prensa sin éxito alguno.


La policía pidió los vídeos de las cámaras de seguridad al hotel y lo que encontraron fue tan desconcertante como escalofriante: en ellos se podía ver a la chica con un extraño comportamiento. Se veía cómo huía por los pasillos de "algo" invisible, se metía a los ascensores para esconderse, se asomaba para asegurarse de no estar siendo perseguida, pero no se veía a nadie más.



La policía dio por hecho que Elisa se encontraba bajo la influencia de alguna droga o alcohol o que había tenido un brote de esquizofrenia, pero los padres desmintieron ambas cosas.


Al pasar los días, la investigación continuó y, mientras tanto, en el Hotel Cecil los clientes se quejaban de que al ducharse, el agua salía negra y olía muy mal. Lo mismo en cocina al usar el agua, por lo que un empleado subió a la azotea a revisar los 4 tanques de agua. Al abrir el cuarto vio que el agua estaba verde y negra y de él salía un hedor insoportable. Adentro estaba el cadáver de Elisa y de ahí habían bebido los huéspedes.



Los bomberos llegaron para sacar el occiso, pero ni ellos pudieron entrar por la pequeña puerta. Se preguntaban cómo un cuerpo había pasado por ahí. Al final tuvieron que cortar el tanque por un lado para poder sacar a Elisa.


Los padres de Elisa Lam



La policía, sin encontrar rastros de tortura, determinó que había sido un suicidio. A parte de este caso, el Hotel Cecil, construido en 1917, ha sido desde entonces, escenario de diversos asesinatos y suicidios, así como la casa de 2 asesinos en serie. Muchos clientes aseguran haber sentido la presencia de entidades oscuras en el lugar.


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